Desvelarse hasta el amanecer, con el corazón en gran agonía. La avaricia y el miedo son demasiado difíciles de superar; cuando pierdes dinero, tu corazón dice que recuperes lo perdido y cierras la posición, pero cuando recuperas, tu corazón dice que ganes un poco y te vayas, y cuando ganas un poco, tu corazón dice que quieres ganar más que los demás. Al final, te encuentras profundamente atrapado; en realidad, el mercado ya te ha dado muchas oportunidades, pero tú las has dejado pasar una y otra vez.