Si observamos desde la perspectiva de la psicología sistémica, el éxito de BitTorrent no depende de un "usuario ideal", sino que asume que el usuario es egoísta, descentralizado e impredecible.
No intenta cambiar el comportamiento humano, sino que construye mecanismos alrededor del comportamiento real.
Esto es extremadamente raro en muchos sistemas descentralizados.
Desde el diseño inicial de muchos proyectos, se asume que los participantes actuarán de manera racional, positiva y respetando las reglas, mientras que la realidad a menudo es lo contrario.
BitTorrent aceptó esta imperfección desde el principio e integró esto en la estructura del sistema.
La blockchain no ha cambiado este supuesto, sino que ha codificado esta comprensión de la naturaleza humana de manera más clara.
Cuando el sistema no exige que las personas sean mejores, solo que las reglas sean lo suficientemente estables, se vuelve más fácil funcionar a largo plazo.