Rusia está actualmente involucrada en un conflicto con Ucrania, con operaciones militares en curso y ataques a la infraestructura energética ucraniana. El Kremlin ha rechazado las garantías de seguridad occidentales para Ucrania, con el objetivo de destruir la OTAN y remodelar el orden global. La economía de Rusia enfrenta desafíos, con una previsión de crecimiento del PIB del 1-1.3% en 2026, y su influencia global se está erosionando, particularmente en Asia Central, el Cáucaso y América Latina.