El oro está experimentando una fuerte demanda, impulsada por entradas récord en fondos cotizados en bolsa (ETFs) y compras sustanciales por parte de bancos centrales. Según NS3.AI, estos factores están contribuyendo a precios más altos del oro, respaldados además por el aumento de los requisitos de margen para contratos de futuros. En contraste, Bitcoin continúa mostrando volatilidad, cotizando muy por debajo de su máximo histórico. Esto refleja su clasificación como un activo de liquidez de alta beta, que recibe asignaciones de riesgo más pequeñas durante condiciones de mercado adversas. Los analistas señalan que el oro mantiene asignaciones estables a pesar del aumento de las tasas de interés y la volatilidad del mercado, mientras que el tamaño del mercado de Bitcoin tiende a reducirse de forma más agresiva en entornos macroeconómicos desafiantes.
