A medida que los mercados globales se tambalean por una venta masiva, JPMorgan está retrocediendo contra el miedo predominante. El banco argumenta que la fuerte caída de Bitcoin ha creado una configuración a largo plazo más convincente que el oro, incluso cuando los inversores se apresuran hacia los refugios seguros tradicionales.
Conclusiones Clave
JPMorgan dice que Bitcoin está profundamente sobrevendido y es más atractivo a largo plazo que el oro.
Los precios por debajo de los costos de minería apuntan a un estrés a nivel de capitulación.
El pesimismo extremo hoy podría preparar un rebote futuro.
En una nota a los clientes, el estratega de JPMorgan Nikolaos Panigirtzoglou destacó la extrema divergencia entre los dos activos. El oro ha subido aproximadamente un tercio desde el otoño, mientras que Bitcoin ha caído más del 40% desde su pico en octubre.
Según el estratega, esta brecha refleja un comportamiento impulsado por el sentimiento en lugar de un veredicto decisivo sobre el papel a largo plazo del Bitcoin como reserva de valor.
El precio por debajo de la producción señala estrés
Uno de los argumentos clave de JPMorgan es que el Bitcoin ha caído muy por debajo de su costo de producción estimado, que el banco sitúa cerca de $87,000. Históricamente, operar por debajo de los costos de producción ha coincidido con el estrés de los mineros y las ventas forzadas, condiciones que a menudo aparecen cerca de los mínimos del mercado.
Mientras que los mineros no rentables pueden eventualmente salir y reducir esos costos, el descuento actual sigue siendo inusualmente grande.
Las salidas de ETF muestran una aversión al riesgo generalizada
El sentimiento negativo no se limita a la acción del precio. Los ETFs de Bitcoin al contado continúan viendo salidas constantes, lo que indica que tanto los inversores minoristas como los institucionales están retrocediendo simultáneamente. JPMorgan ve esta retirada generalizada como una señal de que el pesimismo ya podría estar en gran medida incorporado.
La nota también señala una relación de volatilidad Bitcoin-Oro en un mínimo histórico, ahora alrededor de 1.5. Este cambio es impulsado no solo por la debilidad del Bitcoin, sino también por el aumento de la volatilidad en el oro mismo.
En términos ajustados a la volatilidad, JPMorgan estima que el Bitcoin necesitaría una capitalización de mercado mucho mayor para igualar los niveles de inversión del sector privado en oro, subrayando la magnitud del potencial aumento a lo largo de un horizonte más largo.
Una apuesta a largo plazo, no una llamada a corto plazo
JPMorgan advierte que tal re-evaluación no es realista a corto plazo. Aún así, el banco cree que el actual entorno de miedo, ventas forzadas y operaciones de oro abarrotadas podría marcar un punto de entrada atractivo para los inversores dispuestos a mirar más allá del colapso del mercado en general y enfocarse en la posición a largo plazo en lugar de la turbulencia a corto plazo.