đ âDonde estĂ© tu tesoro, allĂ estarĂĄ tambiĂ©n tu corazĂłn.â
(Mateo 6:21)
En negocios como estos, no solo estå en juego tu dinero, sino también tus emociones y tu paz.
Un hijo de Dios no pone su esperanza en riquezas inciertas, sino en Aquel que provee todo lo que necesitamos.
đĄ Invierte tu vida en lo eterno, no en lo que se desvanece.