Imagina esto: Bitcoin, el “oro digital” que ha convertido a soñadores en millonarios y prometido una revolución financiera para todos, podría estar tambaleando al borde de un precipicio. Mientras gigantes institucionales como BlackRock y Fidelity inyectan fortunas en ETFs de BTC, celebrando su madurez bajo políticas amigables como las de la era Trump, un analista veterano en X conocido como “No Limits” lanza una bomba: el fondo generacional podría llegar en octubre-noviembre de 2026, hundiendo el precio a $45,000-$50,000. ¿Es esta una visión profética arraigada en patrones históricos que no mienten, o mero alarmismo que ignora el “súper ciclo” soñado por entusiastas como CZ de Binance? Esta predicción no solo choca con el optimismo desbordante post-halving de 2024, sino que plantea una pregunta incómoda: ¿es Bitcoin un activo estable para el futuro, o sigue siendo un juego de azar donde los inversores minoristas siempre llevan las de perder? En este artículo, exploramos esta tesis controvertida, la verificamos con datos duros, y la enriquecemos con la perspectiva de PlanB, el gurú del modelo Stock-to-Flow, quien ofrece un contrapunto optimista a largo plazo. Prepárate para un viaje por los altibajos del mercado cripto – porque, ¿y si “No Limits” tiene razón y el próximo gran rally te pilla desprevenido?

Desglosemos la tesis de “No Limits” con calma, como si estuviéramos desentrañando un enigma fascinante. Su enfoque es un baile elegante entre dos dimensiones: el tiempo, o eje horizontal, y el precio, o eje vertical. Inspirado en los halvings de Bitcoin – esos eventos mágicos cada cuatro años que cortan la recompensa a los mineros y avivan la escasez –, él observa patrones que se repiten como un reloj cósmico. Para el primer halving en 2012, pasaron 406 días desde el pico histórico hasta el valle más profundo. En 2016, 363 días; en 2020, 376. Proyectando esto al ciclo actual, con el máximo de $126,200 en octubre de 2025, el gran capitulación podría llegar en octubre-noviembre de 2026. En esa ventana temporal, sin importar el precio, él recomienda comprar con furia – un hedge astuto contra el miedo a que el mercado no caiga lo suficiente para tus órdenes de compra basadas solo en niveles de precio.

En el eje vertical, “No Limits” ya está actuando: comenzó a acumular en el rango de $60,000, una llamada que hizo cuando Bitcoin bailaba en $114,000 en octubre de 2025, en plena euforia donde todos juraban que el piso era $100,000. Y mira tú, la realidad le dio la razón con una caída del 50%. Su estrategia es un DCA (dollar-cost averaging) diversificado y audaz: $500,000 diarios si se activa cualquiera de las condiciones – la fecha mágica en 2026 o un precio por debajo de $60,000. Pero aquí radica la controversia: mientras muchos sueñan con un “súper ciclo” impulsado por adopción masiva, “No Limits” se mantiene firme en que los ciclos tradicionales persisten, evocando memorias de crashes como el de 2018 o el pánico del COVID en 2020. Es como si dijera: “No caigamos en la trampa del hype; la historia es nuestra mejor guía”.

Para darle solidez a esto, volvamos la vista al pasado, donde los ciclos de Bitcoin se desenvuelven con una precisión casi poética. Analistas como @nobrainflip en X han mapeado estos macro-ciclos con gracia: mercados alcistas que duran unos 1,064 días, seguidos de bajistas de 364. Del bull de 2015-2017, culminando en $19,666, al bear que nos llevó a $3,200 en 2018; luego el rally a $69,000 en 2021, y el fondo en $15,500 en 2022. El ciclo más reciente, de noviembre 2022 a octubre 2025, encajó perfectamente en esos 1,064 días. Estos patrones no son coincidencias; están atados a los halvings y a drawdowns del 70-85%, donde el mercado purga el exceso y renace.

Aquí entra el indicador NUPL (Net Unrealized Profit/Loss), una herramienta que “No Limits” adora como un viejo amigo confiable. Marca “zonas azules” de capitulación total en los fondos históricos – 2018, 2020, 2022 – sin fallar ni una vez. En febrero de 2026, con Bitcoin rondando los $70,500 tras tocar $60,000, NUPL aún no ha entrado en esa zona, lo que sugiere más dolor por delante. “No Limits” apuesta por $45,000-$50,000 para activarla, un 60-65% desde el pico – una predicción que choca con el flujo de ETFs superando los $140 mil millones en activos bajo gestión y políticas pro-cripto de la SEC. Críticos lo acusan de ignorar estos vientos a favor, pero sus aciertos pasados – comprando en $3,000 en 2020 o $16,000 en 2022 – le otorgan un aura de sabiduría. Claro, ha tenido tropiezos, como shorts fallidos en oro, pero en el volátil mundo cripto, ¿quién no?

Ahora, para equilibrar esta narrativa sombría, integremos la visión de PlanB, el arquitecto del modelo Stock-to-Flow (S2F), que ve a Bitcoin no como un ciclo efímero, sino como un activo en ascenso perpetuo hacia la grandeza. PlanB compara Bitcoin con el oro, enfatizando su escasez creciente: el stock existente dividido por el flujo nuevo de monedas. Su modelo no predice picos y valles diarios, sino transiciones épicas, proyectando que Bitcoin supere la capitalización del oro ($15 billones) y alcance $30 billones o más. Para este ciclo post-halving 2024 (2024-2028), él anticipa un promedio de precio entre $250,000 y $1 millón. Hasta febrero de 2026, el promedio ronda los $90,000 – superior al ciclo anterior de $34,000 –, dejando margen para un salto a $350,000 en los meses restantes y cumplir con S2F.

En el contexto actual de mercado bajista, con Bitcoin un 40% abajo desde su ATH y el RSI en 49 (señal de debilidad), PlanB pinta cuatro escenarios para 2026 que complementan y contrastan con “No Limits”. En el peor caso, una caída del 80% nos lleva a $25,000, eco de drawdowns históricos. El típico: soporte en el promedio móvil de 200 semanas ($58,000) o precio realizado ($55,000), alineándose con el rango de $45,000-$50,000 de “No Limits”. El suave: rebotando sobre el ATH previo de $69,000. Y el optimista: el mínimo reciente de $72,900 ya fue el fondo. PlanB nota que el bull de 2025 fue “débil” sin picos de RSI extremos, lo que podría significar un bear superficial, seguido de un rally tardío en 2026-2027, rompiendo el patrón tradicional de cuatro años.

Esta perspectiva añade capas de esperanza: mientras “No Limits” se enfoca en el timing cíclico para acumular, PlanB enfatiza la undervaluation actual – S2F valora Bitcoin en $500,000 hoy –, impulsada por instituciones que ven en BTC un refugio contra la inflación. Ha acertado en promedios cíclicos pasados ($5,000 en 2012-2016, $34,000 en 2016-2020), aunque críticos lo señalan por ajustes post-facto. Juntos, estos analistas forman un dúo dinámico: “No Limits” te prepara para el invierno, PlanB para la primavera eterna.

¿Qué significa esto para ti, el inversor cotidiano? La predicción de “No Limits”, enriquecida por PlanB, no es un grito de pánico, sino un mapa para navegar la tormenta. Su DCA agresivo mitiga riesgos: comprar en fechas fijas evita que te quedes fuera si el precio no toca tu nivel ideal, mientras que umbrales como $60,000 capturan dips tempranos. PlanB añade: monitorea el RSI, el promedio de 200 semanas y el precio realizado; si los vendedores se agotan (veteranos traumatizados vs. bancos hambrientos), el rebote podría ser épico. Recuerda, un 50% drop es “nada” comparado con crashes del 99% en exchanges fallidos, como dice “No Limits”. Diversifica: altcoins, stablecoins durante el bear; y siempre, DYOR – haz tu propia investigación.

La controversia no termina aquí: ¿es ético que estos influencers compartan estrategias que podrían llevar a losses masivas para novatos? “No Limits” lo hace público “para que ganes”, urgiendo activar notificaciones en X. PlanB, con su mantra de “todos los modelos están equivocados, algunos útiles”, promueve humildad. En un mercado moldeado por regulaciones SEC, eventos globales y adopción explosiva, esta tesis híbrida desafía el consenso alcista, invitándote a prepararte para un “crypto winter” que podría ser el preludio de glorias mayores.

Extendiendo nuestra exploración, consideremos cómo estos patrones podrían evolucionar en un mundo post-2026. Si PlanB acierta, el halving de 2028 podría catapultar Bitcoin a $500,000-$1 millón, transformándolo en un estándar global como el oro digital. Imagina naciones adoptando BTC como reserva, stablecoins revolucionando remesas, y RWAs (real-world assets) tokenizados democratizando inversiones. Pero “No Limits” advierte: ignora los ciclos a tu propio riesgo; el fondo de 2026 podría ser la última oportunidad para entrar barato antes de esa explosión.

Al final, esta fusión de visiones – el pragmatismo temporal de “No Limits” con el optimismo estructural de PlanB – nos deja con una lección atemporal: el cripto no es para los débiles de corazón, pero sí para los pacientes y estratégicos. No moralicemos sobre riesgos; abraza los datos, no el hype. Si estos analistas tienen razón, los preparados no solo sobrevivirán, sino que prosperarán en el próximo bull. ¿Apuestas por el colapso temporal o la resiliencia eterna? El mercado, como siempre, será el juez supremo. Sigue atento, activa esas notificaciones, y que la fortuna cripto te sonría.