En el mundo actual, nos enfrentamos a dos grandes problemas: la saturación de datos de la Web3 y la falta de transparencia en la Inteligencia Artificial (IA). Walrus se posiciona como la solución definitiva para ambos problemas al actuar como una capa de almacenamiento que es, al mismo tiempo, verificable y permanente.
Walrus e Inteligencia Artificial: Los modelos de IA (como los LLM) requieren bases de datos gigantescas para su entrenamiento. Si esos datos están en servidores centrales, pueden ser manipulados.
Procedencia de Datos: Con Walrus, los conjuntos de datos de entrenamiento pueden almacenarse de forma inmutable. Cualquier persona puede verificar que el modelo X fue entrenado con los datos Y, sin que estos hayan sido alterados.
Modelos Abiertos: Permite alojar modelos de IA de código abierto de varios gigabytes de forma que siempre estén disponibles para el público, sin depender de que una empresa mantenga el servidor encendido.
El concepto de "Storage Proofs" (Pruebas de Almacenamiento): Walrus no solo guarda el dato, sino que genera pruebas constantes de que el dato sigue ahí y es correcto. Esto es vital para los Smart Contracts. Un contrato inteligente en una blockchain puede consultar a Walrus para confirmar que un archivo existe y es auténtico antes de ejecutar un pago o una acción. Esto une el mundo de los datos masivos con la lógica de la blockchain de forma fluida. @Walrus 🦭/acc #Walrus $WAL


