Los inversores recurren cada vez más a los metales preciosos a medida que el oro y la plata alcanzan máximos históricos. En este contexto, Tom Lee, jefe de investigación de BitMine, afirma que la tendencia indica algo más que una simple especulación a corto plazo, es una "clase de activo real y genuina" impulsada por la incertidumbre geopolítica, la debilidad del dólar y las políticas moderadas de los bancos centrales.
Lee insiste en que esto no es malo para las acciones, pero sí destaca que el rendimiento de las criptomonedas ha quedado rezagado. Históricamente, los períodos en que los metales suben bruscamente suelen ser seguidos por ganancias en Bitcoin y Ethereum una vez que los metales se estabilizan.

PENGU: Divergencia Alcista y Acumulación Silenciosa de Ballenas
Desde el punto de vista estructural, PENGU está haciendo algo técnicamente constructivo. El token ha estado operando dentro de una cuña descendente, un patrón que suele preceder a una reversión.
El precio marcó un mínimo más bajo entre diciembre y enero, mientras que el RSI (Índice de Fuerza Relativa) formó un mínimo más alto, una divergencia alcista que sugiere que la presión de venta se está debilitando.
Esta señal ya ha materializado un repunte del 18% desde el mínimo del 25 de enero, pero la reversión aún no es definitiva. Si PENGU logra superar la línea de tendencia superior, el patrón proyecta un movimiento potencial de hasta el 75%.
Los datos en cadena revelan el porqué de esta estabilización. En las últimas 24 horas, las ballenas PENGU aumentaron sus tenencias un 23.6%, elevando el suministro total controlado por grandes tenedores a aproximadamente 1,130 millones de tokens.
Lo que es notable es el contraste: mientras las ballenas compran agresivamente, el sentimiento social positivo se desplomó un 95% desde mediados de enero. Esto sugiere que el repunte se debe al posicionamiento de los grandes inversores, no al entusiasmo generalizado del público.
Los datos de derivados añaden una capa de riesgo. Las posiciones largas de PENGU en Binance superan a las cortas en aproximadamente un 160%, lo que crea el riesgo de una "contracción de posiciones largas" si el precio cae.
Los niveles clave definen el resultado: un movimiento sostenido por encima de $0.0122 fortalecería el escenario alcista, mientras que una pérdida de $0.010 aumentaría el riesgo de liquidación.

