Bitcoin ha retrocedido hasta la zona de 92,600 USD, un nivel que actúa como soporte macro y que coincide con el 61.8% del retroceso de Fibonacci del último movimiento impulsivo. Aunque el activo ha perdido temporalmente su media móvil de 50 períodos en el gráfico semanal —una señal de advertencia para los alcistas—, ha logrado recuperar y consolidarse por encima de esta misma media en el marco temporal diario. Esta discrepancia entre timeframes refleja la indecisión actual del mercado.
El escenario base mantiene un sesgo alcista condicional. La clave reside en que el precio defienda con éxito la región de 92,000 – 92,600 USD. De lograrlo, la estructura sugiere un objetivo técnico hacia la barrera psicológica de los 104,000 USD, un nivel que actuó como punto de rechazo en una estructura similar a principios de 2022.
No obstante, el análisis presenta dos señales de cautela. Primero, se observa una notoria divergencia bajista entre el precio máximo de 2024 y el indicador RSI (Relative Strength Index), lo que anticipó técnicamente este retroceso. Segundo, el RSI se mantiene actualmente por debajo del nivel 50 en gráficos diarios y semanales, lo que confirma que el momentum inmediato aún está controlado por los vendedores. Una ruptura decisiva y un cierre semanal por debajo de 92,000 USD invalidaría la perspectiva alcista a corto plazo y podría desencadenar una corrección más profunda hacia el soporte principal en 67,400 USD, completando un patrón de distribución de mayor escala.
