Ayer a la rana $1000PEPE le pegue unos pisotones mas buenos, que pedia a gritos que ya no más y de mi parte sin piedad le dije, "suelta todo lo que tengas y no llores p3rr4" y le toco soltar money bien bueno.

Pero hoy, sí hoy, NO quiero que me pase lo de la imagen adjunta, no señor, eso si no, ya aprendí eso en algun momento, ya estuve en ese punto y digo que no opero y no opero este día, así la rana se quite la piel con sensualidad y me diga ven papi...porque vea parcer@s esa rana o cualquier otra este dia nos puede pegar una golpisa de esas que duelen hasta el pelo, hasta te roban el ánimo y al último con risa cinica la cripto esa te dira " ayer me pisoteaste, pero hoy tu serás mi esclavo" y pues no queda mas remedio que ser su esclavo en lo que diga y toque hasta donde el cuerpo aguante..

Parcer@s, ahora si hablemos serios y muy relacionado a lo anterior, lo que está haciendo Bitcoin por estos días no es un simple movimiento de precio, es una prueba de carácter. El mercado está como potrero recién llovido: resbaloso, lleno de huellas falsas y con más de uno ya embarrado hasta las rodillas creyendo que iba firme. BTC viene de una caída dura, rebota desde los 59.800 como quien se levanta del suelo sacudiéndose el polvo, pero todavía camina rengueando, y eso se nota clarito en la gráfica. La estructura sigue bajista, el Supertrend no cambia de bando y el precio apenas está respirando después del golpe, no celebrando victoria.

Aquí es donde entra la reflexión que muchos no quieren oír. Cuando el Índice de Miedo y Codicia marca 5, eso no es “oportunidad inmediata”, eso es pánico en esteroides. Ese número no sale porque todo esté bonito, sale porque el mercado está asustando al personal para ver quién corre y quién se queda. Históricamente, estos niveles aparecen cuando el mercado está barriendo stops, limpiando apalancados y dejando el terreno listo para otra jugada, no necesariamente para subir de una, sino para seguir confundiendo.

Bitcoin, como buen papá dominante, no se mueve solo. Cuando él estornuda, las altcoins se resfrían; cuando se cae, muchas se tiran en clavado y amplifican el movimiento. Por eso, aunque ayer “le saqué el jugo a la rana de $1000PEPE ”, hay que entender algo clave: una cosa es ordeñar la vaca cuando está tranquila y otra muy distinta es ir a molestarla cuando el toro anda suelto. Hoy BTC manda un mensaje claro de incertidumbre, y en ese escenario las memecoins pueden pasar de dar leche a pegar patadas en cuestión de minutos.

Mirando la gráfica, el rebote actual parece más una reacción técnica que una intención real de cambio de tendencia. Es como cuando el mercado dice “espere un momentico” solo para ver quién se confía. Hay liquidez arriba, hay miedo abajo y hay silencio en muchos traders grandes. Y cuando los que hacen ruido se quedan callados, no es por pereza, es porque están esperando que el mercado muestre la mano completa antes de jugar la ficha.

Por eso, en este punto, mi decisión es simple y sin pena: no operar. No porque el mercado no vaya a dar oportunidades, sino porque hoy la probabilidad de trampa es alta. Prefiero barrer la casa, fertilizar el potrero, contar nubes y verles forma de vaca, de gallina o de BTC con cara triste, antes que salir a perseguir velas verdes en medio del miedo extremo. Ya la rana dio lo que iba a dar, y no pienso quedarme para que me pida la billetera, el reloj y las botas después.

Miren parcer@s, cuando BTC está herido y el miedo está en 5, el mercado no premia al ansioso, examina al disciplinado. A veces la mejor operación es no operar. El que entiende eso cuida el capital; el que no, termina trabajando para devolvérselo al mercado con intereses. Aquí no se trata de valentía, se trata de respeto por la estructura, por el contexto y por la propia cuenta. Y hoy, parcer@s, el mercado está diciendo bajito pero firme: espere, HOY NO OPERES.

Nota, Lo de la primera imagen es falsa, no perdí nada, afortunadamente.