Ahí también ve potencial Manuel Villegas, analista de investigación de Julius Baer, especialmente en aquellas economías con importantes sanciones políticas o con baja bancarización. Pone el caso de su país natal, Venezuela, donde las ‘stablecoins’ y los ‘exchanges’ de criptomonedas están desempeñando un papel «enorme» en la determinación del tipo de cambio.
«Los controles de capital, las sanciones políticas y la falta crónica de servicios bancarios han creado un nicho claro para el mercado ‘peer-to-peer’ (P2P) de USDT de Binance. Los usuarios depositan USDT en la plataforma, que funciona como una cámara de compensación hasta que los bolívares soberanos venezolanos (VES) se transfieren al vendedor», explica Villegas.
«La liquidación en VES se realiza a través de varios canales, incluido el ampliamente utilizado sistema de pagos instantáneos Pago Móvil, que opera de manera similar a Zelle en Estados Unidos o Twint en Suiza. El incentivo económico es sencillo: quienes cambian USDT por VES obtienen un tipo de cambio implícito aproximadamente un 50% superior al tipo oficial publicado por el banco central», señala el experto.
Según Villegas, este mercado paralelo persiste porque el banco central es, en la práctica, «incapaz de proporcionar divisas fuertes al tipo oficial», aunque continúa absorbiéndolas «con un descuento sustancial» respecto a la referencia del mercado negro.
«La persistente debilidad de la moneda ha llevado a los hogares y a las pequeñas empresas a ahorrar en sustitutos de moneda fuerte, acelerando la adopción de la alternativa accesible más cercana: las ‘stablecoins'», agrega.
Y las empresas de pagos? Para Baig, los proveedores de servicios de pagos (PSP, por sus siglas en inglés) verían a estos tokens simplemente como «otra vía de pago», aunque tendría que ofrecer funcionalidades como custodia, conciliación y resolución de disputas relacionadas con estos tokens.
Según este experto, los PSP que adopten las ‘stablecoins’ en una etapa temprana y creen una oferta para los clientes podrían cobrar un recargo premium, ya que los clientes «ahorrarían en comisiones de red y también se beneficiarían de una liquidación más rápida». No obstante, esto debería erosionarse con el tiempo debido a la competencia.
Villegas espera que las ‘stablecoins’ sigan siendo «centrales» dentro de las narrativas del mundo cripto durante 2026, especialmente en áreas vinculadas a pagos e infraestructura de mercado.
Si bien los activos digitales no han comenzado el año de la mejor manera — y siguen siendo incapaces de recuperarse de la liquidación masiva experimentada en octubre—, este experto se mantiene optimista con el futuro de estos tokens.
«Esperamos que las criptomonedas reaccionen principalmente a factores macro más que a factores micro como la adopción de ‘stablecoins'.